miércoles, 30 de mayo de 2012

I feel good.

Echo un vistazo a mi pasado, y me doy cuenta de que he perdido el tiempo. ¿En qué? Pues sinceramente en ti, en rallamientos que sobraban, en arrastrarme, en pasarme las noches llorando hasta quedarme dormida, en sufrir, en hacerme ilusiones... ¿De qué me ha servido? Para nada, solo me ha hecho perder el tiempo, tiempo que podría haber estado disfrutando de las cosas bonita que tiene la vida. Porque no todo es de color negro, no. No tendría que haber estado así por alguien que no se lo merecía, por alguien que solo me ha hecho estar mal. Ahora lo veo todo claro, me quité la venda de los ojos. Hoy, hoy me siento bien.

sábado, 7 de abril de 2012

Aunque no te pueda ver..

Hay veces, en las que conocemos a alguien.. Una persona con la que te llevas bien, ríes y empiezas a hablar todos los días. Y cuando digo todos es todos, porque.. hablando con él o ella estás agusto, te sientes bien. Entonces, es cuando te acostumbras a esa persona.. Cuando sientes que forma parte de tu vida, de tu día a día. Y si un día no hablais, se extraña, te sientes un poco menos llena por dentro, más vacía. Porque ese día te ha faltado algo esencial. Y conforme pasan los días la importancia de esta persona en tu vida aumenta, hasta que llega a ser incluso tu mejor amigo. ¿Sabéis que es tener a esta persona tan importante y esencial lejos? Yo sí, y duele, muchísimo. El no poder intercambiar miradas cómplices, el no poder secarle las lágrimas, el no poder cogerle los cachetes y hacerle sonreír si este tiene un mal día y ni siquiera tiene fuerzas para hacerlo, el no poderle agradecer todo lo que hace por ti con un abrazo o un beso, el no poderle decir "mañana nos vemos".. Porque no, mañana no lo vas a ver, no está.. no está cerca, no puedes ir y venir de su casa en 5 minutos, ni en 10, ni en 20.. ¿Pero sabes qué? Que algún día llegará ese momento, en el que le abrace y no le quiera ni soltar.. Y de momento me quedo con algo muy importante, y es el saber que a pesar de la distancia, de estar lejos.. Está ahí para apollarme, para hacerme reír en todo momento, animarme, aconsejarme, para demostrarme que merece la pena arriesgar.. Y es por personas así por las que te entran ganas de seguir adelante. Y le doy las gracias, por ser como es, porque sé que a pesar de todo siempre va a estar ahí. Recuerda: Amigo estés donde estés, que si te falta el aliento yo te lo daré. Si te sientes solo, háblame que te estaré escuchando.. Aunque no te pueda ver. Ti voglio bene.

viernes, 30 de marzo de 2012

Today, I am missing you.


Te echo de menos, sí.. aún sabiendo que no eress bueno para mí, que lo único que puede salir de esto es un corazón roto.. el mío. Siento un fuerte dolor en el pecho, y las lágrimas ruedan por mis mejillas mientras escribo esto, pero lo necesito.. necesito desahogarme de esta manera. ¿Sabes que sensación es la de querer estar siempre rodeada por los brazos de esa persona y no poder? ¿Sabes el dolor que produce esto? Quizás sí, quizás no.. Quiero olvidar todo, quiero que no me importe todo lo que tenga que ver contigo, que seas una simple persona más en mi vida a la cual no necesito ni extraño.. PERO NO. Y me siento mal ¿sabes? Me siento débil por querer y no poder. No quiero hacerme daño a mí misma, no quiero hacerme ilusiones, quiero olvidarte, que todo fuese como si nada, como aquel día que te conocí en el que aún no eras importante y jugar mis cartas para que esto que me está pasando ahora no me pasara.. Pero por otro lado, te necesito, necesito sentir tu calor, tu sonrisa mientras me miras, tus tonterías con las que tanto me río, los momentos, nuestros momentos. Y se me pasa por la cabeza dejarme llevar, dejar hacerme daño, tener derecho a equivocarme, a estamparme contra la pared y después aprender la lección. Porque no sé vivir sin tu recuerdo.. Y necesito un consejo.. ¿Que me dé por vencida o que me plante en su puerta?

Me acostumbré..

Me acostumbré a ti, a tu olor, a tu sonrisa, a tus abrazos, a tu cariño. Me acostumbré  a nuestras largas conversaciones nocturnas, a compartir secretos, a nuestras risas. Me acotumbré a los enfados y a nuestras ráìdas reconciliaciones. Me acostumbré a tus defectos, pero tambien a cada una de tus virtudes. Me acostumbraste a tenerte, ¿y para qué? Me llenaste de ilusiones para después quitarmelas de golpe. ¿Y sabes? Duele, duele y mucho.. como si te clavaran un puñal, pleno, directo.. en el corazón. Para ti esto solo fue un juego, en el que tu ganaste y yo perdí.